martes, 10 de marzo de 2009

NOTA DE PRENSA DE LA PLATAFORMA

Una vez más, los responsables del Gobierno revelan la realidad
de Educación para la Ciudadanía


El Gobierno prepara unidades didácticas de Educación para la Ciudadanía que abordarán cuestiones de formación afectiva y sexual.

Santander, 10 de marzo de 2009.

Se confirma, una vez más, que el Gobierno pretende, con esta asignatura, moldear a su antojo los criterios morales de los alumnos, llevando a la escuela su particular forma de ver la vida.

A solo unos días de la aprobación del Proyecto de Ley que pondrá en práctica el aborto libre en España, vendiéndolo además como un derecho de las mujeres, la ministra Bibiana Aído ha desvelado cuál es el siguiente plan de su departamento: llevar su particular visión de la reproducción humana a las aulas. En declaraciones realizadas ayer mismo al diario Público, la ministra de Igualdad ha asegurado que “Educación para la Ciudadanía es una materia imprescindible que incluye aspectos específicos sobre violencia de género, salud sexual y reproductiva y respeto a la diversidad”. Igualmente, la ministra ha asegurado que el Ministerio de Educación está realizando unidades didácticas relativas a la formación afectivo-sexual.

Según Mariana García de Alvear, presidenta de Cantabria Educación y Libertad, “Los responsables del Gobierno, defensores de esta asignatura, son los que, con más claridad, revelan siempre cuál es la realidad de EpC.”

García de Alvear, lamenta que el Supremo, en contra de la reiterada jurisprudencia del Tribunal Constitucional, haya negado el derecho a la objeción de conciencia, lanzando a los padres a una denuncia de contenidos adoctrinadores que no va a suponer otra cosa que una judicialización del sistema educativo. “Los padres utilizarán esas vías, pero no renunciarán a un derecho que es suyo, el de la educación de sus hijos. La presidenta de Cantabria Educación y Libertad añade que el gobierno no puede utilizar una asignatura obligatoria para transmitir a niños, entre 10 y 17 años, su forma particular de ver la vida, el aborto o cuestiones tan íntimas como la sexualidad. Por eso, miles de padres denunciaremos libros y contenidos. La libertad de conciencia y el derecho a decidir sobre la formación moral de los hijos son derechos fundamentales a los que no vamos a renunciar, en ningún caso.”
“Es lamentable”, concluye García de Alvear, “que los magistrados del Supremo no hayan hecho su papel, que consiste en tutelar los derechos fundamentales de los ciudadanos. Los padres nos preguntamos: ¿Qué pensarán ahora esos magistrados cuando escuchen esas declaraciones de la ministra, que revelan la realidad de Educación para la Ciudadanía? ¿Seguirán pensando que los padres no tenemos motivos para objetar a esta EpC, que han calificado como ajustada a derecho?”